«Silence»: ¿hasta dónde llega la fe cuando solo hay silencio?

Por Bryan Guevara | @BryGuev

 

Martin Scorsese es una autoridad en el cine mundial. La visión y estilo que tiene para contar historias ha revolucionado la forma de hacer cine. Es un director con un gran catálogo de películas, pero sobre todo con un catálogo de grandes películas. Cintas como Taxi Driver (1976), Raging Bull (1980), Goodfellas (1990) o The Departed (2006) son de su autoría y forman parte de las grandes maravillas del cine de Hollywood. Hace poco se encargó de reafirmar su maestría al labrar ese clásico instantáneo llamado The Wolf of Wall Street (2013). Marty ha hecho profesado su amor por el cine en innumerables oportunidades, por lo que hacerse la pregunta «¿y ahora cuál es su siguiente proyecto?» era de gran importancia.

Silence, su más reciente filme, fue concebido desde hace más de veinticinco años. Después de hacer The Last Temptation of Christ (1988), una de sus películas más polémicas, Scorsese leyó la novela escrita por el autor japonés Shusaku Endo. El libro no estaba tan alejado de la temática de The Last Temptation… ya que ambos abordan la religión cristiana desde puntos de vista alternativos.

Tras dos décadas de retraso y un puñado de películas de ficción y documental, Silence se estrenó de manera limitada en Estados Unidos durante los últimos días de diciembre y llegó a México la semana pasada. Silence relata el viaje de dos misioneros cristianos que parten de Portugal hacia Japón con el propósito de encontrar a un compañero que reside en la isla y aparentemente abandonó su fe con el propósito de salvar su vida. La cinta está ubicada en los años 1600, tiempo en el cual existía una prohibición de la religión cristiana que se castigaba con la muerte.

Silence es una provocación que ataca directamente al carácter más voluble de la voluntad humana. Es un desafío que plantea con firmeza el siguiente cuestionamiento: ¿hasta qué punto alguien sería capaz de mantener su fe? La cinta de Scorsese es una feroz demostración de cine autoral: es larga, contemplativa y exigente. Andrew Garfield, como en Hacksaw Ridge (Gibson, 2016), interpreta a un personaje que se deja guiar por su fe en pos de ayudar a los demás —Rodrigues. Sin embargo, su búsqueda se encuentra en un nivel más profundo (en este texto abordamos esto último), donde se encuentra con los horrores más espantosos. Rodrigues es un hombre con firmes creencias, pero de carácter voluble; su voluntad para no someterse ante los hombres del inquisidor Inoue-Sama (villano interpretado magistralmente por Issei Ogata) se merma gracias a las crueles acciones ejercidas en contra de todo aquel que no tenga temor de profesar su fe cristiana. Todo esto mientras se hace evidente, a través de diálogos y las decisiones que toma Rodrigues, que el silencio es el único acto tangible de Dios.

Silence es un viaje introspectivo de singular belleza y misticismo. Definitivamente no es una película para todo público. Es una obra que, con base en la fe, el miedo, el orgullo y el odio, ahonda en la profundidad del ser humano. Se trata de una joya más en el cine de Scorsese.


Silence | Silencio (título en español)
2016| 161 minutos | Inglés | Estados Unidos, Taiwán, México
Dirección: Martin Scorsese
Guión: Jay Cocks y Martin Scorsese (basado en la novela de Shusaku Endo)
Producción: Gastón Pavlovich, Martin Scorsese, Vittorio Cecchi Gori…
Casa productora: Cappa Defina Productions, Fábrica de cine, Sharpsword Films…
Reparto: Andrew Garfield, Adam Driver, Liam Neeson…
Fotografía: Rodrigo Prieto
Música: Kathryn Kluge y Kim Allen Kluge
Edición: Thelma Schoonmaker


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