«I love you all», o «Frank» y el deseo

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Por Adrián Carrera Ahumada | @acarrahu

 

Quiero ser adorado. Tener miles y miles de seguidores en Twitter. Tocar mi música frente a una multitud que me vitoree y cante mis canciones. Que mis notas agiten mentes y cuerpos. Unirme al firmamento, pertenecer a esa casta de seres únicos. Quiero validación masiva.

En diferentes momentos de mi vida he fantaseado con ello. No soy el único: Jon, el protagonista de Frank (Lenny Abrahamson, 2014), comparte eso conmigo.

La película abre con el susodicho (Domhnall Gleeson) paseando por su ciudad. Trata de inspirarse para componer una canción. De pronto le viene a la cabeza algún estribillo pegajoso, pero nada más. Cuando llega a su hogar trata de grabar una melodía y falla. Desde la primera escena el filme nos presenta las constantes del aspirante a músico y de la historia en sí: el deseo y el fracaso.

Frank es de esas películas que son muchas cosas: una amorosa sátira de las bandas experimentales y el culto a los «genios» musicales; una ácida comedia sobre la relación con los otros y con uno mismo; un desgarrador drama sobre autoaceptación.

Jon ve en The Soronprfbs la oportunidad para alcanzar su deseo. La banda toca música experimental y se presenta en foros pequeños, pero a su interior existe admiración y confianza ciega en Frank1 (Michael Fassbender), su líder y vocalista. Además de componer canciones con letras entre abstractas, psicodélicas, cotidianas e inmediatas, Frank usa una cabeza de papel maché. Todo el tiempo, incluso cuando se baña.

Frank y las circunstancias se encargan de que Jon se una a la banda en sustitución del tecladista que tuvo un colapso emocional y, luego, físico. Para Clara (Maggie Gyllenhaal), la neurótica thereminista, Jon es un intruso. El grupo tiene una peculiarísima forma de relacionarse y funcionar, tanto a nivel personal como creativo. Supongo que, desde un punto de vista clínico, cada uno de los integrantes posee uno o más transtornos. Sin embargo, operan como engranes que, con defectos y virtudes, cual dientes y huecos, encajan de una manera caótica y funcional. Jon es el engrane que no se acopla. Como si la banda fuese un ser vivo, Clara hace de anticuerpo y busca expulsar al cuerpo extraño.

En un inicio, la película presenta como protagonista a Jon. Sin embargo, los personajes Frank y Clara son los motores de la historia. Frank como el músico excéntrico y misterioso, pero también benévolo e ingenuo. Por su parte, Clara es la voz en la nuca de Jon, la voz que siempre dice: no eres bueno, no te queremos, vete.

La relación y similitudes entre Frank y Jon son de lo más interesante del filme. El deseo de Jon revela una profunda insatisfacción consigo mismo. Jon encarna el querer ser, y el ser a través de la pertenencia a un grupo y la validación del otro. En este caso y sobre todo, un otro muy específico: el genio excéntrico. Mientras que Frank es el artista que quiere ser reconocido: se emociona cuando Jon le dice que varios miles de personas han visto un video de la banda en YouTube. Sin embargo, Frank parece no existir debajo de su cabeza de papel maché, donde está un rostro más de la infinidad de rostros en el mundo. Frank solo es el que es al subir al escenario y, para prolongarlo, vive con esa cabeza-máscara. En el fondo, ambos tienen aspiraciones similares, pero sus condiciones y cualidades no son las mismas.

Si hubiera que nombrar un hilo conductor del filme, diría que es el luto de Jon: su mayor deseo ha muerto. Porque para que el deseo sea, hace falta al menos una posibilidad de que se realice, por más remota que resulte. Al saberse posible —quizá altamente improbable, pero posible— el deseo impulsa. Si un anhelo se sabe inalcanzable, es una mera fantasía. Sin embargo, como lo dictan las fases del luto, lo primero que hace Jon es negar la imposibilidad de concretar su deseo. Lleva la negación hasta sus últimas consecuencias. Cuando sus insuficiencias se revelan ineluctables, Jon toma una decisión que define el final de la historia.

Puede verse en The Soronprfbs una metáfora de ciertas sociedades. Están rotos cada uno —como no saben estarlo de otra forma—, pero juntos, porque solo así es como pueden crear. Solo así Frank puede cantar «I love you all».


1La idea para el personaje de la película parte del creado antes por el comediante británico Chris Sievey: Frank Sidebottom. Steve Sullivan prepara un documental sobre la vida de Sievey llamado Being Frank que se encuentra en etapa de posproducción.


Frank
2014 | 102 minutos | Inglés | Irlanda y Reino Unido
Dirección: Lenny Abrahamson
Guión: Jon Ronson y Peter Straughan
Producción: David Barron, Ed Guiney y Stevie Lee
Casa productora: Film4, Irish Film Board – Bord Scannán na hÉireann, Element Pictures y Runaway Fridge Films
Reparto: Domhnall Gleeson, Maggie Gyllenhaal, Michael Fasbender…
Fotografía: James Mather
Música: Stephen Rennicks
Edición: Nathan Nugent


 

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