¿Cuánto cuesta ir al cine en México?

Por Citlalli Alvarez | @citlallialvarez

 

En México tenemos el boleto de cine más barato de América Latina y el sexto más económico a nivel mundial. Este dato es el preferido de la Cámara Nacional de la Industria Cinematográfica(CANACINE). Es lo mismo cada año. Por eso no sorprende que el consumo de productos cinematográficos es de las actividades de entretenimiento más «baratas».

Podríamos pensar que, si México es de los países con los boletos de cine más baratos del mundo, el cine nacional se está recuperando en relación a taquilla e ingresos. Sin embargo, ¿es momento de poner las fanfarrias y lanzar confeti por el aire? No. Resulta insuficiente quedarnos con los datos obvios y fáciles de detectar a primera vista. Es necesario entonces un análisis un poco más profundo.

El costo por boleto en relación con el salario mínimo en México está entre los más caros a escala mundial. Pareciera que la operación matemática es sencilla, pero antes de llegar al resultado analizaré los ingresos que obtiene la industria cinematográfica mexicana a través de este concepto.

Los ingresos registrados por la industria están compuestos, en su mayoría, por el costo de admisión a los diferentes complejos cinematográficos asociados a CANACINE. Si observamos el índice de boletos vendidos tenemos que se contó con un total de 3 mil 275 millones 600 mil entradas vendidas de 1994 a 2014, un promedio de 155 millones 980 mil boletos vendidos anualmente.

El año con mayor asistencia al cine fue el 2013, cuando la taquilla registró una venta de 257 millones 300 mil boletos; mientras que 1994, con 82 millones, fue el año con menos ventas del periodo antes mencionado. A pesar del crecimiento gradual que muestra la siguiente gráfica, entre 2002 y 2003 existió un decremento en la cantidad de boletos vendidos, ya que se pasó de 152 millones 400 mil a 136 millones 900 mil. Si bien no fue la única baja en la venta de boletos, ha sido la más marcada.

Boletos vendidos en México de 1994 a 2014. Montos expresados en millones de boletos. Crédito: Elaboración propia con datos de IMCINE y CANACINE.

Otro factor que vale la pena analizar es el costo por entrada. Este es evaluado anualmente por diversos sectores de la industria, en especial por la CANACINE, que genera estadísticas a partir de esta percepción. ¿Cómo lo calcula si el costo por boleto es variado entre un complejo y otro, incluso estando en la misma zona de determinada ciudad?, simple: realiza un promedio nacional. El cálculo consiste en la división de los ingresos en taquilla entre el número de boletos vendidos al año. A partir de esto, también realiza una comparativa con los costes del dólar para así equiparar a nivel internacional.

Precio promedio del boleto por año, pesos mexicanos (1994-2014). Elaboración propia con datos de IMCINE y CANACINE.

A partir de aquí podemos dar cuenta de que el costo por boleto es, como se dijo en líneas anteriores, una de las actividades relacionadas con el entretenimiento y la cultura con bajo costo en el país. No obstante, si lo ponemos en relación con el salario mínimo¹, el precio cobra matices diferentes.

El salario mínimo es el dinero que debe recibir un trabajador por una jornada de trabajo, es decir 8 horas laborales. Es fijado por la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (CONASAMI), que ajusta el monto de acuerdo a la inflación y a partir del Índice Nacional de Precios al Consumidor del Banco de México. De acuerdo con su función, el salario mínimo deberá satisfacer las necesidades de orden material, social y cultural de los mexicanos. En el periodo observado, el promedio anual resultó como lo muestra la gráfica 3. Es importante aclarar que, para fines del análisis aquí presentado, se promedió el salario mínimo de manera anual ya que no existió una homologación del mismo hasta el 2015.

Evolución del salario mínimo por año, pesos mexicanos (1994-2014). Elaboración propia con datos de IMCINE. *Promedio anual. ** Después de 2012 cambian las zonas geográficas.

Con estos datos es más sencillo dar cuenta de que el costo de una entrada al cine en el periodo observado oscila entre el 69% y 86% (dependiendo del año) de un salario mínimo. Por tanto, para pagar una entrada al cine un trabajador mexicano que recibe sólo el salario mínimo, tiene que laborar entre 5 y 7 horas, es decir, más de la mitad de una jornada laboral.

Por su parte, la mayor aproximación entre el salario mínimo y el costo de una entrada, en términos porcentuales, fue en 1997 y 2010, cuando el 86% de un salario equivalía a un boleto, mientras que en 1994 sólo se gastaba el 69% del salario, siendo este el porcentaje más bajo dentro del periodo observado. Lo anterior coloca a México como uno de los países con mayor costo por acceso al cine, sólo por debajo China y la India (Huerta, 2014).

Horas de trabajo necesarias para costear una entrada al cine (1994-2014). Elaboración propia con datos de IMCINE.

A pesar de lo anterior, la CANACINE indica que el costo por entrada en México es uno de los más baratos a nivel mundial. Incluso menciona que si el costo del boleto se ajustara de acuerdo a la inflación anual, los accesos a las salas de cine serían más elevados.

Esta Cámara —que concentra a exhibidores, distribuidores y productores de la industria— se niega a la comparativa entre el salario mínimo y la entrada al cine. En cambio sugiere implementar un «índice por boleto», que analice el costo dependiendo de la cantidad de horas laboradas o ingresos per cápita anuales, debido a que no todos los mexicanos ganan el salario mínimo en el país (Huerta, 2014). Sin embargo, ignora que —según datos del INEGI— poco más de seis millones de mexicanos ganan únicamente un salario mínimo. Esto causa una elitización de las salas que excluye de manera sistemática a los sectores más vulnerables de la población.

Comparativa del costo de boleto por año en relación con el salario mínimo correspondiente (1994-2014). Elaboración propia con datos de IMCINE y CONASAMI.


Fuentes

El Financiero. (2014). Precio de cine en México, de los más bajos en América Latina. El Financiero.

El Financiero. (2016). México, la sexta nación más accesible para ir al cine: CANACINE. El Financiero.

Huerta, C. (2014). Ir al cine cuesta más en México que en EU. El Universal.


¹En su artículo 90, la Ley Federal del Trabajo estipula que «es la cantidad menor que debe recibir en efectivo el trabajador por los servicios prestados en una jornada de trabajo. El salario mínimo deberá ser suficiente para satisfacer las necesidades normales de un jefe de familia en el orden material, social y cultural, y para proveer a la educación obligatoria de los hijos. Se considera de utilidad social el establecimiento de instituciones y medidas que protejan la capacidad adquisitiva del salario y faciliten el acceso de los trabajadores a la obtención de satisfactores».


Citlalli Alvarez Calvillo. Comunicadora pública por la Universidad de Guadalajara. Fue Jurado Mezcal en la edición 29 de Festival Internacional de Cine de Guadalajara. Ponente en el congreso FACINE 2017. Investiga al cine como industria cultural.


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