Pasiones encontradas: cine y fútbol en Latinoamérica

Por Bryan Guevara | @BryGuev

 

«Y yo me quedo con esa melancolía irremediable que todos sentimos después del amor y al fin de cada partido»
Eduardo Galeano

El fútbol es el deporte más practicado y seguido en el mundo. Existen varios factores para que este hecho sea posible: se trata de un deporte fácil de entender y practicar, no se necesita tener una gran condición física para jugarlo y, a lo largo de la historia moderna, un gran número de figuras públicas se han involucrado en este deporte para volverlo un fenómeno global.

En Latinoamerica el fútbol es visto con una perspectiva diferente a la del resto del mundo. Si bien todos los hinchas tienen himnos, rituales y carnavales similares, el aficionado latinoamericano vive la pasión futbolera con una visión más íntima. La importancia que tiene este deporte en países como Argentina, Brasil, Chile y México (sólo por mencionar algunos) es tan grande, que una victoria importante del equipo nacional siempre será motivo de fiesta en todo el país. Los ciudadanos, vestidos con los colores del equipo, salen a las calles para celebrar, apoyados con el folclor más representativo de la localidad. Este tipo de fenómenos pueden ser observados a gran detalle durante cada Copa Mundial de la FIFA en las calles, tanto del país organizador como de los países participantes. Pongamos como ejemplo máximo el rugido de la ciudad de Buenos Aires durante el clímax de la tanda de penales entre Argentina y Holanda en el mundial de Brasil 2014.

La pasión desnivelada del aficionado latinoamericano ha despertado un gran interés en las ciencias sociales, así como en el arte en general. El historiador alemán Stefan Rinke considera en su artículo «¿La última pasión verdadera? Historia del fútbol en América Latina en el contexto global» (traducción) que el origen de la pasión vibrante en la sociedad latinoamericana se debe, en gran medida, a los gobiernos y sus acciones populistas.

«Después de la Primera Guerra Mundial, cuando los equipos latinoamericanos celebraban éxitos internacionales, los presidentes de muchos países de la región se engalanaban con estos triunfos. En Brasil, esto era práctica habitual ya durante los años veinte, pero Getúlio Vargas fue quien perfeccionó el sistema. Durante su gobierno, el fútbol fue utilizado activamente como fuente de orgullo nacional y como recurso para promover la integración nacional contra el poder de los estados particulares» (Rinke Stefan 2007: 91).

El fútbol ha despertado pasiones desde su invención. No se trata sólo de un deporte popular, también es una importante vía de escape para la sociedad de América Latina. Una victoria en el momento indicado puede mejorar y volver próspero un ambiente de tensión nacional (corrupción gubernamental, inflación, altos índices de crimen), y una derrota puede empeorarlo.

La comunidad del cine latinoamericano se ha acercado en años recientes a este fenómeno en particular. El cine de estas tierras, tan contestatario y reprimido, se ha aprovechado bien del deporte más popular del mundo para construir historias y retratar realidades. Muchos cineastas han seguido de cerca a los equipos más populares de México y Sudamérica, así como a sus figuras. Viven cada etapa futbolística de un equipo en particular o de la selección nacional para compararla con el contexto histórico, a fin de relacionar minuciosamente ambas realidades. El fútbol puede ser, de alguna manera, el que nos de la respuesta a las interrogantes que se tengan sobre el contexto de una sociedad; de sus vicios y lamentos.

Este texto pretende mostrar de manera somera tres obras cinematográficas recientes que representen con peculiaridad al fenómeno deportivo más importante de la historia moderna.

 

El fútbol y el documental: una perspectiva visceral

Vista del Estadio Azteca. Imagen: fotograma de «Ilusión nacional».

El realizador y locutor mexicano Olallo Rubio presentó en 2014 un largometraje documental titulado Ilusión Nacional. En dicho trabajo, Rubio compara a la selección nacional de México con la historia del país en la época moderna. A lo largo de sus 100 minutos de duración, la cinta nos muestra el pasado y presente del combinado nacional a través de imágenes televisivas históricas (algunas nunca antes vistas).

La premisa de catalogar al gobierno y a la sociedad mexicana con las mismas etiquetas del equipo nacional (alegre, maravilloso, inseguro y acomplejado) se cumple casi en su totalidad. Rubio juega con las imágenes más pesimistas del fútbol mexicano y las coloca junto a los eventos más vergonzosos de la política nacional. Nos recuerda que México tuvo el honor de inaugurar el primer mundial de la historia, pero perdió por goleada. Nos cuenta con entusiasmo sobre las dos ocasiones donde México fue el país organizador y tuvo actuaciones destacadas, aunque sin ignorar las enormes rechiflas hacia los presidentes Gustavo Díaz Ordaz y Miguel de La Madrid y el por qué se las ganaron. A su vez, nos presenta dos de los episodios más deshonrosos, tanto en el deporte como en la política mexicana: el caso de los cachirules que descalificó a México del mundial de 1990 y las polémicas elecciones presidenciales de 1988. Curiosamente ambos sucesos ocurrieron el mismo año.

Ilusión Nacional también presenta un caso digno de mencionar: el de la selección brasileña, que tras perder el partido final de la copa del mundo de 1950, creó una escuela de jugadores talentosos (entre ellos el irrepetible Pelé) y, posteriormente, cual ave fénix renació de las cenizas para convertirse en el equipo más ganador.

Este tipo de documentales se ha hecho presente en otros países. En 2010, los autores Ismael Larraín y Juan Ignacio Sabatini presentaron Ojos Rojos, un trabajo que sigue a la selección de fútbol de Chile desde su intento fallido para calificar al mundial de Alemania 2006 hasta su exitosa clasificación a la copa del mundo de Sudáfrica 2010. Esta propuesta, a diferencia del trabajo de Rubio, es más íntima ya que tiene contacto con los jugadores de la selección chilena. El largometraje también cuenta con las participaciones de figuras públicas como el exjugador argentino Jorge Valdano, el presidente de Bolivia Evo Morales y el escritor uruguayo Eduardo Galeano.

Fotograma del documental «Ojos rojos».

Si bien Ojos Rojos parece una obra hecha para los jugadores y los medios, se da el tiempo para analizar la idiosincrasia de la sociedad chilena y cómo se distorsionó la perspectiva del chileno hacia su país tras el fracaso en las eliminatorias mundialistas. El documental es oportuno al exhibir el orgullo del hincha latinoamericano que consiente a su equipo cuando gana, pero es capaz de destruirlo con críticas y dejarlo a la deriva cuando pierde. Al final, estas acciones reflejan la mentalidad que el hispanohablante del subcontinente se ha formado para vivir su día a día, incluso fuera del contexto deportivo.

 

El fútbol y el cine de ficción: valores e ilusiones

El deporte puede ser visto como un tosco acto de competencia. Un producto de la necedad de demostrar que existe un individuo o colectivo dominante. No obstante, también es evidente que valores como el respeto, la constancia y el trabajo en equipo están presentes en muchas disciplinas deportivas como el fútbol. El cine puede ser una vía para que el público infantil se vea atraído por este tipo de ejercicio físico.

El cine de ficción de Latinoamérica ha permanecido distante al fútbol, pero han llegado a la luz producciones interesantes como Metegol (2013) del director argentino Juan José Campanella. Se trata de una interesante producción de animación que, a modo de fábula, promueve los valores antes mencionados. Basada en una historia del escritor y humorista gráfico Roberto Fontanarrosa, Metegol cuenta la historia de Amadeo, un joven que vive en un pequeño pueblo y que su mayor talento es el de ganar en el metegol (conocido como futbolito en México). Durante su niñez se ve involucrado en una rivalidad con un niño problemático, a quien le da una lección tras ganarle en el metegol. Pasan los años y aquél mocoso orgulloso regresa convertido en una súper estrella del fútbol mundial que, a pesar de su exitosa vida profesional, sigue resentido con Amadeo y el pueblo que lo vio nacer.

Fotograma de «Metegol».

Lo atrayente de la película de Campanella es el humor y el carisma de sus personajes que adornan una historia sencilla con un humor futbolero atrevido, picarón y hasta prejuicioso. La historia cuenta con un cómico giro: los jugadores de piedra del metegol cobran vida en un hecho real maravilloso (género muy marcado en el folclor latinoamericano). Los nuevos personajes se adaptan para ayudar al protagonista en su misión y constituir el trabajo de equipo. Curiosamente, el protagonista y el antagonista representan a las dos grandes figuras del fútbol mundial actual.

El cine latinoamericano está en constante evolución, pero sus autores se han tomado el tiempo de exponer la crueldad que ha percutido a millones de personas bajo otra perspectiva, una que a diferencia de otras historias convencionales puede producir un extraño halo de esperanza. Después de todo, tanto en el fútbol como en la vida misma, hasta el último minuto tiene 60 segundos.

Fotograma de la cinta animada «Metegol».


Referencia

Rinke, S. (2007). ¿La última pasión verdadera? Historia del fútbol en América Latina en el contexto global. Iberoamericana, pp.85-100.


Ilusión Nacional
2014 | 100 minutos | Español | México
Dirección: Olallo Rubio
Guión: Olallo Rubio
Producción: José Nacif y Olallo Rubio
Casa productora: Amateur Films
Reparto: Javier Aguirre, Carlos Albert, Cuahutémoc Blanco (imágenes de archivo)…
Fotografía: Sin créditos.
Música: Javier Umpierrez
Edición: Juan Fontana

Ojos Rojos
2010 | 86 minutos | Español | Chile
Dirección: Ismael Larraín, Juan Ignacio Sabatini y Juan Pablo Sallato
Guión: Gallut Alarcón, Ismael Larraín, Juan Ignacio Sabatini…
Producción: Ignacio Ureta y Paz Urrutia
Casa productora: Sallato, Larraín y Sabatini Producciones
Reparto: Nelson Acosta, Marcelo Bielsa, Eduardo Galeano…
Fotografía: Sin créditos
Música: Camilo Salinas y Juan Antonio Sánchez
Edición: Galut Alarcón

Metegol
2013 | 106 minutos | Español | Argentina
Dirección: Juan José Campanella
Guión: Juan José Campanella, Gastón Corali… basados en un cuento de Roberto Fontanarrosa
Producción: Juan José Campanella, Mercedes Gamero, Gastón Corali…
Casa productora: 100 Bares, 369 Productions, Antena 3 Films…
Reparto: David Masajnik, Diego Ramos, Gabriel Almirón…
Fotografía: Félix Monti
Música: Emilio Kauderer
Edición: Juan José Campanella y Abel Goldfarb


 

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