Ese momento llamado vida

Jardiel Legaspi Gutiérrez

Hay momentos en nuestras vidas que quisiéramos recordar, incluso volver a vivirlos si fuera posible; otros preferimos que nunca se repitan y hay muchos en los que «no pasa nada», como si fueran agujeros negros que succionan nuestro tiempo, llevándoselo a algún lugar olvidado.

No podemos detener lo que pasa a nuestro alrededor; nos transformamos constantemente con cada minuto que pasa, muchas veces sin notarlo.

Richard Linklater hace un ensayo sobre este paso del tiempo y los cambios que se viven en una familia en su película Boyhood, una cinta que llama la atención incluso antes de que comience ya que el rodaje de la misma se prolongó durante 12 años, de 2002 hasta 2013. A pesar de ser muchos años de grabación, el rodaje se llevó a cabo en apenas 45 días.

Mason Jr. (Ellar Coltrane) es un niño que vive con su madre Olivia (Patricia Arquette) y con su hermana Samantha (Lorelei Linklater, hija del director). Los tres comienzan su travesía entre mudanzas, sueños que alcanzar y visitas regulares de Mason Sr. (Ethan Hawke), padre de los pequeños y expareja de Olivia.

A pesar de que, a primera vista, parece que Mason Jr. es el protagonista de la historia, en realidad no partimos desde ningún punto de vista específico. Por momentos lo que le sucede a él es irrelevante y otras figuras, especialmente la madre, toman mayor importancia. El espectador es mucho más omnipresente, no se puede decir que seguimos la vida de Mason Jr. porque en realidad observamos los detalles de cada una de estas vidas que se relacionan, chocan y desaparecen.

Protagonistas de Boyhood

Protagonistas de Boyhood

Los diferentes cambios se presentan de manera muy paulatina, casi imperceptible. En ocasiones son posibles identificar gracias a sus rostros u otros cambios físicos de los protagonistas; en otras se da más con recursos narrativos, presentación de personajes, giros en la trama, pero en ningún momento el avance se siente forzado.

Algo que resulta interesante son las incorporaciones que se hacen de referencias de la coyuntura social en las varias etapas del filme. No faltan las canciones del momento, los videojuegos de Halo, los libros y películas de Harry Potter o los logros deportivos. En el caso particular de esta película, el contexto real no se obvia ni se transforma en algo meramente imaginativo, sino que acompaña y hasta permite que se lleven a cabo escenas a lo largo de las casi 3 horas de duración.

Sin embargo, la cinta no destaca precisamente por innovar en aspectos de la trama. Se muestran varios esterotipos repetidos una y otra vez en el cine. Matrimonios disfuncionales, nuevas parejas erróneas, el clásico padrastro adicto al alcohol y abusivo con la madre y los hijos, el padre relajado, buena onda y más flexible. Mason Jr. nunca llega a tener una buena relación las nuevas parejas de su madre, es un chico más bien tranquilo que encuentra en la fotografía un escape, el artista aficionado con grandes habilidades pero con muchas inseguridades.

Conforme avanza la historia se pueden rescatar varias etapas interesantes. Olivia sueña con terminar sus estudios universitarios y lo logra, con lo que encuentra una nueva pareja, un trabajo como maestra, pero también muchas preocupaciones.

Mason Sr. empieza una nueva vida con su nueva pareja, un nuevo empleo y hasta un nuevo hijo; su vida se ha transformado completamente. Los hijos comienzan a tomar sus propios caminos, Samantha comienza la universidad y Mason Jr. está a punto de iniciarla también, no sin antes sentir dudas sobre su vida, su futuro y muchos miedos ante lo que viene adelante.

A pesar de que Boyhood muestra una historia que en términos generales se desarrolla de manera agradable y coherente, mucho de lo que se muestra resulta poco atractivo y hasta innecesario. La primera parte de la película —correspondiente a la primera hora de duración— no muestra demasiado y tampoco aporta mucho para pensar qué  sucederá o mantener la atención total a lo que vemos.

A partir de aquí las vidas y la trama se va complicando y convirtiéndose en algo más interesante. La segunda hora nos muestra más cambios que afectan a todos. Mason Sr. cobra más importancia y la relación con sus hijos se vuelve más profunda; es en esta parte que en la que cada uno de los protagonistas toman su rumbo y en la que es posible crear mayores conexiones con lo presentado previamente y sugerir lo que vendrá.

La última parte de la cinta es en la que Mason Jr. se convierte en una pieza clave para la historia. Ahora sí el interés está en él, en su vida, sus miedos, sus parejas y sus aventuras. Los últimos 45 minutos son un embudo que permite que todo lo que se nos presentó antes recaiga, en gran parte, en una sola figura. Vemos las consecuencias de las transformaciones de una familia común de Estados Unidos, sus diversas ambiciones, opiniones, recaídas y regresos.

Ellar Coltrane interpreta a Mason Jr.

Ellar Coltrane interpreta a Mason Jr.

Aunque el tiempo que tomó grabar el material llama mucho la atención y es uno de los elementos que también hay que destacar por mantener una continuidad y evolución de los hechos y las vidas de los protagonistas, pareciera que se le prestó más atención a esto que a la película en sí misma.

Es fácil encontrar artículos que admiran este hecho sin prestarle atención al contenido de la película; es uno de esos casos en el que las condiciones externas de la cinta resultan más interesantes, o al menos con mayor cobertura, que lo que realmente podemos ver en pantalla. Algo que también sucedió con The Revenant y que, aunque resultan ser datos curiosos y varios de ellos aportan información interesante, lo que importa es el resultado final al momento de la experiencia de entrar en la historia y encontrar un escape a lo que vivimos en nuestro día a día.

A diferencia de The Revenant, la trama de Boyhood se desarrolla a un ritmo mucho más agradable, sin imágenes tan impactantes (no están las maravillosas postales de Lubezki) pero sí con un acercamiento más humano y personal. Por supuesto, no se trata de comparar ambas cintas, de géneros y objetivos muy distintos; valga este comentario para acentuar las diferencias entre una cinta más independiente y con características sencillas (que no simplistas) y otra que muestra una historia que no está a la altura de las características técnicas y de la cual resulta más interesante saber sobre su realización que su resultado final.

Uno de los aspectos más interesantes en Boyhood es la dualidad que se representa en cada uno de los padres. Por un lado, Patricia Arquette interpreta a la madre responsable, inteligente, que busca avanzar y es también quien aporta algunos de los momentos más melodramáticos de la película; por el otro lado, Ethan Hawke es el padre sin estabilidad económica, aquel que busca agradar a sus hijos y entenderlos y para quien la vida se trata más sobre disfrutarla que sufrirla. Ambos también se transforman y cambian conforme avanzan sus vidas.

Ambos actores, cabe resaltar, logran muy buenos trabajos. De hecho, la primera mitad de la cinta es más rescatable gracias a las intervenciones de Hawke. La actuación de Arquette es fuerte y logra contagiar mucho de lo que su personaje transmite, por lo cual no sorprende que ganara el Óscar  a actriz de reparto en 2014 —Hawke estuvo también nominado ese año en la misma categoría varonil—.

Quizás lo más interesante son las conversaciones y espacios en los que dos actores interactúan y se descubre mucho en situaciones que parecieran banales o sencillas. Lo que es algo extraño es que estos momentos no se dan en los dos hermanos: Samantha y Mason Jr. nunca tienen una escena para ellos en la que se explore algún aspecto profundo de sus sentimientos o pensamientos. La pelea que tienen cuando son unos infantes resulta ser el único momento en el que se los ve solos, pero después no se explora esa relación entre hermanos, de la manera descrita, en la trama.

Boyhood es una cinta representativa que muestra, como lo dice su título en español, momentos de vidas en progreso, algunos sin tanta relevancia, otros más interesantes y emotivos; una película que explora como nos transformamos en el tiempo y hacia dónde van esos instantes que parecieran perdidos en un lugar extraño y olvidado .

Tráiler:


Boyhood | Boyhood: momentos de una vida [título en español]
2014 | 165 minutos | Inglés | Estados Unidos
Dirección: Richard Linklater | Guión: Richard Linklater
Productores: Richard Linklater, Sandra Adair, Jonathan Sehring, John Sloss, Cathleen Sutherland
Casa productora: IFC Productions, Detour Filmproduction
Reparto: Ellar Coltrane, Patricia Arquette, Ethan Hawke
Fotografía: Lee Daniel, Shane F. Kelly | Edición: Sandra Adair


 

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