Canas, recuerdos y un largo adiós

Adrián Carrera
@acarrahu

I

Tic tac. Nacer y llorar. Tic tac. Jugar y aprender. Tic tac. Trabajar y reproducir. Tic tac. Espera tu muerte. Tic tac…

Dicen que uno nace para aprender a morir. Dicen, también, que el tiempo no perdona —y ni falta que le hace—. Sabemos que transcurre porque vemos sus efectos sobre las cosas. Olvidémonos de los relojes: la oxidación es el mejor parámetro del tiempo. Las frutas, el metal, el cuerpo; todo cede al proceso natural. El cuerpo —soporte de nuestra efímera existencia— es un peculiar calendario al cual no hace falta tacharle días porque la piel se arruga. En él va quedando patente el transcurrir de los años. El tiempo es un perro con las patas sucias.

(Una vez leí algo que decía, más o menos, lo siguiente: el tiempo es una idea realtiva, medida quizá creada por la humanidad; la incapacidad del ser humano para asumir al infinito y asumirse parte de él)

Puede haber décadas sin historia, con apenas unas líneas que merezcan ser narradas, pero de pronto surge algo que rompe la estabilidad. Un historiador me dijo una vez que la Historia no era el estudio del pasado o del paso del tiempo en sí, sino el estudio de los cambios.  Esos lapsos en que los países surgen o los imperios caen, en los que un corazón se rompe o un línea de expresión pierde el pudor. Hay lapsos que sacan canas. Sin cambios no hay Historia y sin Historia el tiempo es irrelevante.

Tiempo e Historia son luz y reflejo.

II

Arrugas es una adaptación de la novela gráfica homónima de Paco Roca, dirigida por Ignacio Ferreras y que vio la luz en 2011. Al año siguiente ganó los premios Goya a mejor película de animación y mejor guión adaptado. El cómic original también fue galardonado en España: en 2008 se llevó el Premio Nacional del rubro.

El filme es un drama cómico con sus esperadas escenas simpáticas y otras para la reflexión. Resulta una película equilibrada con ritmo adecuado y musicalización, si bien no original, al menos sí efectiva. La animación no es deslumbrante, pero es que más allá de los aspectos técnicos, que parecen suficientes, el acierto de esta película es el guión, que resulta conmovedor y sensible.

Uno pensaría que conmover con una película «de viejitos» sería relativamente sencillo dada la ternura inherente que tienen los ancianos al presentárseles de cierta forma. Lo es. Por ello el mérito de Arrugas es contar una historia de viejos sin que su único o mayor acierto sea ser conmovedora. Arrugas es tierna y divertida, conmovedora, sí, pero sin limitarse a ello. Con trazos narrativos sencillos pero solventes, Ferreras comparte preguntas e impresiones sobre la vejez, la dependencia, los cuidados, el afecto, la soledad y el adiós, ese largo adiós.

still-arrugas-miguel

III

Quizá, como el tiempo, las personas no existan, no como unidad fija o unidimensional: la personalidad es un collage. Pensemos en la idea de la persona(lidad), de la identidad a través de una narrativa propia y ajena, una narrativa intersubjetiva construida en conjunto con los otros. Si algo brinda cierta unidad es la memoria.

Podríamos medir el tiempo en canas y recuerdos.

¿Qué sucede, entonces, cuando de pronto alguien ignora quién fue y quién es?

El Alzhéimer es quizá la jugada maestra de algunos viejos que, cansados del tic tac y de esperar, prefirieron ir a otra parte. O no. ¿Qué sucede cuando olvidas?, ¿cuando tu cuerpo es viejo y no te quedan ni los recuerdos?, ¿cuando mezclas el pasado con el presente y recuerdos de algo que nunca fue?, ¿cuando el tiempo lineal deja de ser una regla?

IV

El largometraje de Ferreras  es una historia sobre el largo adiós de Emilio —un exbanquero jubilado—y de cómo en el camino consigue un aliado, alguien para caminar a su lado durante el invierno de su vida. El filme plantea el cuidado del otro como acto no solo de abnegación o entrega, sino de empatía y, sobre todo, de afecto.

«Lo único importante acá es no dejarse hundir», dice Manuel, el aliado de Emilio y un entrañable personaje para quien las reglas ocupan un lugar no alto en su escala de principios y prioridades. Él, con su acento argentino, se convierte en el compañero de cuarto de Emilio cuando el segundo es llevado a un asilo por su hijo.

Tras las vicisitudes de la trama, Manuel no es ya el mismo que al inicio de la película. Su decisión final es una ruptura con una vieja versión de sí. El tiempo enseña cosas hasta al más necio. Tampoco en eso perdona.

arrugas-pelicula-emilio-y-miguel-invierno


Arrugas
2011 | Duración | Español | España
Dirección: Ignacio Ferreras
Guión: Ángel de la Cruz, Paco roca, Ignacio Ferrera y Rosanna Cacchini (adaptación del cómic de Paco Roca)
Productor: Enrique Aguirrezavala y Manuel Cristóbal | Casa productora: Perro Verde Films y Cromosoma
Reparto: Tacho González, Álvaro Guevara, Mabel Rivera
Fotografía: David Cubero |Música: Nani García | Edición: Gemma Gassó


 

Related Post

¿Qué opinas?